Ritual, no de lo habitual

Cuando falleció mi tío abuelo Raul, que era masón, participamos de un funeral bastante distinto. Se ponían los miembros de la logía en círculo, tomados de las manos, con un espacio vació donde debiese haber estado mi tío.

La persona que oficiaba la ceremonia lo llamaba tres veces, y al no haber respuesta, indicaba que ya no estaba con nosotros. Procedían entonces, si mal no recuerdo, a cerrar el círculo y dar por terminada la ceremonia luego de un par de discursos.

Hoy tuve un funeral San Fernando. A diferencia de los funerales católicos en los que he participado, acá el velorio fue toda la noche en el living de la casa (!), y luego partimos todos caminando detrás de la carroza hasta la iglesia, y luego hasta el cementerio.

Y a petición de la persona fallecida, sirvieron vino navegado en la madrugada y en la mañana.

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