Yángshuò 阳朔

This entry is part 1 of 8 in the series La vida audiovisual 2010

Lo primero en la vacación a China 中国 en febrero del año 2010 fue, por supuesto, volar para allá. En la escala en París tomé algunas fotos de cosas que me llamaron la atención en el aeropuerto. Pasé una brevísima noche con jet lag en Beijing (fotos) donde nos juntamos  cerca de Qiánmén 前门 con los anfitriones y sus amigos expats para ir a comer.

La mañana siguiente el chófer de mis anfitriones se le ocurrió que era buena idea llevarse el auto, por lo que tuvimos que correr al aeropuerto en taxi, y llegué raspando al counter, que estaba lleno. Una china se me acercó, miró mi ticket y me dijo que estaba atrasadísimo, así es que me llevó adelante en la fila y habló a toda prisa con la gente del mesón y pude hacer el check-in. Luego esta misma persona me llevó hasta la parte de ingreso al embarque y comenzó a pedirme dinero. Justo olvidé todo mi inglés, y súbitamente mi único idioma era el castellano, por lo que no entendí lo que me hablaba.

Llegué a Guìlín 桂林 y me vi absolutamente solo en un país donde casi nadie habla inglés. En el banco del aeropuerto no quisieron cambiarme los billetes de 100 dólares de antes del 2005 (¡sho!). Tomé un taxi afuera del aeropuerto y el taxista se moría de la risa conmigo porque no le entendía nada. Pasamos por un mini peaje que decía claramente un número como 5, y el taxista me mostraba un billete onda de 100, y se reía, pero al final me mostró el de 5 para que le pasara ese monto.

Alcancé apenas a instalar mis cosas en el hostal y tocaron mi puerta. Eran Bernardo y Marcela que ya habían llegado. Hasta ahí llegaron mis aventuras en solitario en este lugar. Salimos a comer algo por un mall al frente, y vaya si que es útil andar con personas que hablan algo del idioma y entienden algo de la carta. En las fotos de ese día se ve lo que comí. Tomamos alguna cosa poca en el hostal y a dormir.

Tomamos la mañana siguiente un bote entre Guìlín 桂林 y Yángshuò  阳朔, por el río Lí Jiāng 漓江, y tomé dos videos (video 1, video 2 debajo) y fotos.

El paisaje es súper místico, y el guía iba diciendo a qué se supone que se parece cada formación rocosa. Llegamos a Yángshuò  阳朔 y luego de instalarnos fuimos a dar una vuelta por el pueblo y sacamos fotos.

Al día siguiente desperté y la vista desde mi ventana estaba tan choriflai que tomé un corto. Tomamos las bicicletas que arrendamos, y junto con dos parejas de chinos que no hablaban nada de inglés, nos fuimos a tomar una balsa de bambú e hicimos rafting por el río Yùlóng 遇龙河, como se puede ver en las fotos y videos que tomé (video 1, video 2, video 3, video 4, video 5).

Seguimos en bicicleta hasta los pies del Moonhill 月亮山 (fotos, video), y arriba, por supuesto, nos encontramos con unos chilenos y quedamos de juntarnos en la noche. Bajamos y fuimos a almorzar por ahí. Es una de las comidas que más recuerdo, ¡estaba súper fenomenalmente deliciosa! En nuestras bicis pasamos a ver el gran árbol banyan (fotos, video), que tiene unas ramas que caen verticalmente hasta tocar el suelo y dar apoyo adicional.

Regresamos las bicicletas en el pueblo, y en la noche paseamos tranquilamente por la zona, por ejemplo por West Street Xi Jie 西街 (video debajo), que es toda la onda turística y sacamos algunas fotos.

Al día siguiente dejamos Yángshuò  阳朔 y nos fuimos temprano en un bus a las terrazas de Lóngshèng Tītián 龙胜梯田. La jornada tuvo dos partes. En la primera parte (fotos) fuimos a la aldea Huangluo Yao, donde viven personas de la etnia yao, que se caracteriza porque las mujeres no se cortan el pelo, y según el peinado que tengan se conoce su “estatus” de soltera, casada, con hijos, viuda.

Cruzamos a la aldea (video), y pasamos a un recinto donde nos pasaron un poco de copete de arroz. Pronto comenzó el canto y el baile con música tradicional (video 1, video 2, video 3, video 4, video 5). Pidieron entonces unos voluntarios y por algún extraño motivo se me ocurrió que era una buena idea subirme al escenario. De pronto, ¡me convertí en un flamante novio para una muchacha yao! Me pasaron detrás del escenario para vestirme, y luego sucedieron una serie de vejaciones, algunas de las cuales se pueden ver en los videos siguientes: video 1, video 2, video 3, video 4 debajo.

Para finalizar el espectáculo, las muchachas yao sueltan su pelo y lo muestran en toda su plenitud: video 1, video 2.

La segunda parte de la jornada fue trepar por las terrazas de Lóngshèng Tītián 龙胜梯田, que en esta época del año están un poco secas, según se puede ver en las fotos, pero de todas maneras es una gran vista, como se ve en este video debajo.

No quedó más que ir al aeropuerto de Guìlín 桂林 y nos fuimos a nuestro siguiente destino: Shànghǎi 上海.

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