Tres días en Shanghai 上海

This entry is part 2 of 8 in the series La vida audiovisual 2010

Luego de abandonar Guìlín 桂林, aterrizamos en Shànghǎi 上海, y nos fuimos al departamento de Bernardo y Marcela. Si mal no recuerdo me tocó estrenar su pieza de invitados esa noche. Al día siguiente, primer día en Shànghǎi, vino un compañelo de univelsidad de ellos con otra persona y nos fuimos al metro para pasear por la ciudad.

Nos bajamos del metro en el estadio Shànghǎi Tǐyùchǎng — 上海体育场 para comer alguna cosa y tomamos un bus turístico, para luego visitar el Templo budista Jing’an 静安寺 (fotos) que está al medio de la ciudad, rodeado de altos edificios (video 1, video 2 debajo)

Caminamos hacia la zona comercial de Nanjing Road  南京路 (fotos), donde aprovechamos de hacer escala para almorzar. Ahí me comí una sopa de noodles en un local súper normal, pero estaban deliciosos, quiero puro volver a China para comer sopa de noodles!

Llegamos a la zona peatonal de Nanjing Road  南京路, y luego caminamos hasta el puente Wàibáidù Qiáo 外白渡桥 desde donde se tiene la panorámica de los rascacielos (video, video 2 debajo).

Tomamos un taxi y fuimos a la zona de los rascacielos, Pǔdōng 浦东 (fotosvideo) desde donde vimos la otra rivera del río y nos tomamos un café en el Starbucks para capear el frío invernal.

Volvimos al departamento, y en la noche fuimos a un KTV (fotos), que es como un karaoke, pero mucho más parafernálico. Salimos del ascensor a una recepción, donde dijimos cuántas personas seríamos y nos indicaron que pasáramos a la sala de espera. En la sala de espera (que estaba llena), no nos ofrecieron nada para beber ni comer que yo recuerde, y luego de un rato nos avisaron que había una habitación disponible para nosotros.

Pasamos a un sector lleno de puertas, y nos indicaron nuestra habitación, habilitada con sistema de sonido, pantalla, luces, y botones para llamar al servicio. Pedimos cosas para picar y cerveza, y ¡a cantar se ha dicho! No había mucha selección en inglés, pero tenían Metallica que pude seguir. El compañelo de univelsidad de los muchachos era coreano (de los buenos, parece), y cantaba perfecto las letras en coreano.

El segundo día en Shànghǎi 上海 comenzó con una visita a un supermercado (fotos). Era tan bacán que tomé este video:

En el supermercado vendían un montón de cosas, y era más o menos fácil captar algunos productos, puesto que básicamente era el mismo diseño que uno ve acá de ciertas marcas, pero sin caracteres latinos. Había una buena cantidad de comida tan fresca que, bueno, ¡la vendían viva!, y además los chinos llegaban y te golpeaban con el carrito, nada de pedir permiso.

De vuelta salimos y nos fuimos caminando a almorzar pasando por el medio del campus de su universidad Fùdàn Dàxué 复旦大学. Tomamos un taxi y nos fuimos al “Chinatown” 老城市 (raro concepto eso de tener un chinatown en una ciudad china) que es una zona súper turística con puestos de comercio y comida (fotos) (video). Estaba todo preparado para recibir el año nuevo del tigre, que era en pocos días. Visitamos brevemente el monasterio Chen Xiang y entramos al Jardín Yuyuan 豫园 (fotos) (video 1, video 2 debajo)

El jardín Yùyuán 豫园 es una isla de tranquilidad al medio de la bulliciosa ciudad, con pabellones de arquitectura tradicional, lagunas, pequeños puentes, y también una exposición de caligrafía. Hacía un frío del terror, y llovía suave pero persistentemente. Se nos hizo de noche (fotos) y salimos de la zona pasando de nuevo por Nanjing Road  南京路, ahora iluminado, y luego de un poco de shopping volvimos al departamento.

El tercer día en Shànghǎi 上海 hice mi paseo solito, dejando un merecido descanso a mis anfitriones. Caminé hasta el metro, y tenía que hacer solamente un cambio de línea para llegar a mi destino. ¡Vaya cambio de línea! Este cambio de línea implicaba salir de la estación de metro, caminar como una cuadra, intentando ubicar dónde estaba la estación siguiente, y entrar a la estación de cambio con el mismo boleto ya validado. Bueno, no era nada tan terrible, dado que todo el metro es bilingüe, en chino y en inglés. Excepto, por supuesto, la explicación de cómo hacer el cambio de línea:

Llegué a People’s Square (Rénmín Guǎngchǎng) 人民广场 y me metí al Museo de Shanghai 上海博物館 (fotos, video). Tenía varios pisos dedicados a diversas cosas, bien organizado y los objetos bien dispuestos. Salí de ahí, tomé mi Lonely Planet y me dediqué a hacer el recorrido propuesto por la guía, lo que me llevó a “the bund” 外滩 (fotos), la zona donde se instalaron las delegaciones comerciales extranjeras cuando China se abrió al mundo. Lamentablemente para mí, gran parte de la zona estaba en remodelación para la Expo que se iba a realizar en pocos meses más. Volví a People’s Square y tomé el metro para volver al departamento de Bernardo y Marcela.

Ahí tomé mi maleta, y me dejaron en un taxi, indicándole al taxista a cuál de los dos aeropuertos me dirigía. “OK” dijo el taxista y partió, pero al rato me preguntó algo (en chino, por supuesto). Por si acaso, busqué el nombre del aeropuerto en mi Lonely Planet y se lo pronuncié lo mejor que pude. “¡Ah!” dijo él y no hubo drama. Una vez en el aeropuerto, tomé el celular que graciosamente me dejó el team Beijing, y avisé que ya iba en camino a reencontrarme con ellos. Y así finalizó mi visita a Shànghǎi 上海.

Series Navigation« Yángshuò 阳朔Fiesta de la primavera 春节 en Běijīng 北京 »

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *