Piiiiiiii

Durante el lunes tuve una extraña sensación de oido tapado, pero no de esas que suceden cuando hay cambios en la presión atmosférica. Al rato mutó en un pito. Piiiiiiiiiiii.

En la noche, antes de acostarme, lo escuchaba clarito. Piiiiiiiii. Al despertar el martes, igual. Piiiiii.

En la clínica me examinó la doctora Buchi Buc. Me preguntó si me había metido a la piscina, si me había subido a un avión, o si me había sentido mareado o con vértigo. Respuestas negativas todas. No me preguntó si había ido a un concierto de metal, pero se lo dije igual.

Me examinó y me dijo: Ajá, tienes un tapón. ¿Es eso normal? le pregunto. Respuesta afirmativa, sucede a menudo, no es prevenible. ¿Te han hecho un lavado de oido? Mmmm, así como lavado profesional, no.

Trae una máquina, y me aplica agua a presión. No pasa nada. Vamos a succionarlo, me indica. Trae una aspiradora, y tampoco pasa nada. Mmmm, vamos a usar un gancho. Con eso sale el tapón famoso.

El pito desaparece, me voy feliz a hacer mis labores del día, entre ellas, hacer las clases del Inges. Antes de dormir, piiiiiiiiiii, pero más despacio.

El martes, pedimos hora para una audiometría. Martes en la noche, piiiiiii.

Hoy miércoles me hago la audiometría. “Apriete el botón cuando escuche algo”, mientras pasaban sonidos a distintas frecuencias y volúmenes. “Repita estas palabras” mientras aplicaban ruido al oido contrario. “Intente decirme la frecuencia y volumen de su pito”, mientras lo comparaba con sonidos.

Me dieron un reporte que no entiendo ni jota. Veamos qué sucede ahora.

Biocombustibles

Nos embarcamos con otros dos compañeros de colegio como propulsores de un proyecto de biocombustibles. Ninguno de nosotros es ingeniero químico, por lo que no entendemos nada de los procesos de la futura planta, pero nos gustó la inversión.

Personalmente, me alivia la conciencia aportar en algo que implique el reciclaje y además promueva la industria de nuestro país. Ya veremos cómo avanza el tema, estoy muy contento.

Justo el otro día dieron en Nat Geo un especial sobre qué pasaría si aumentamos la temperatura del planeta en 6°. De terror. No estoy muy enterado de cosas como el Protocolo de Kyoto, pero me parece que cualquier cosa que mitigue el efecto del CO2 es bienvenido.

Curso de Primeros Auxilios

Con la Alta Patrulla del ’92 fuimos a un curso de Primeros Auxilios en la Asociacion Chilena de Seguridad, por la Alameda, más abajo de la Estación Central.

Creo que fueron tres o cuatro mañanas de sábado. Ensayamos vendajes, inmovilización, resucitación, tratamiento de heridas. Incluso vimos unas películas de terror sobre accidentes y cómo mantener la calma y el orden.

Lo más choriflai era un muñeco al que había que hacerle respiración artificial y RCP; se encendía una luz verde si lo hacías bien, y una roja si lo estabas matando.

Mucho de eso me sirvió para el accidente que hubo en casa el año pasado.

Falla en el proceso

Luego de hacerme el scanner, me voy para la casa.

En la clínica una persona lo revisa, ve que no hay nada raro, que estoy sano, y le dice a su secretaria que haga un informe “normal”. La secretaria hace copiar y pegar de un informe estándar, y lo pasa al doctor radiólogo, quien lo firma.

Al ir a buscar el resultado del examen y leer el informe y ¡plop! aparece que tengo sano un órgano que no aparece en las imágenes. No sólo no aparece en las imágenes, es un órgano que no tengo. “Útero normal” dice el informe. Y está firmado por el médico radiólogo.

Estupefacto, uno se pregunta: si se equivocaron en eso, ¿no estará equivocado el informe completo? Al fin y al cabo, me hice el scanner por algo, para detectar problemas. ¿Qué pasa si tengo un problema, pero se fue en el “copiar y pegar”?

Mis amigos abogados dicen que con suerte nos devuelven el dinero o nos repiten el examen. Mis amigos médicos dicen que el examen no se puede repetir, porque no es llegar y hacerse scanners a cada rato.

Al ir a alegar, pidieron todas las disculpas del caso, dijieron que echarían a la secretaria. ¡Otro plop! ¿Por qué van a cortar por la parte más delgada? Es una falla en el proceso la que permitió que llegara ese defecto al cliente final.

Resultado: hoy devolvieron el dinero, y de pasada se rieron un rato a costa mía. “Filipino” me decían, “eres de la iglesia l’uterana”, “como el de Villa Alemana”.

¿Es esto serio o una talla anecdótica?

TAC

Me tomé un scanner abdominal el sábado, por el asunto del páncreas. Me tuve que tomar un litro de agua: tomaba un vaso y luego caminaba diez minutos, y así sucesivamente hasta bajar el jarro.

Había ayunado del día anterior, y tenía sed, pero un litro de agua es una lata de tragar.

Luego de un largo rato me hicieron pasar a desvestirme y ponerme una bata típica de hospital, me acosté en la camilla del aparato, y me “centraron”.

Parece que tenía “poca agua” porque me hicieron tomar dos vasos de agua adicionales al seco. Luego me pusieron una “mariposa” en el brazo, e hicimos un par de pruebas.

El aparato, un anillo en el que cabe una persona axialmente, tenía altavoces, donde una españolísima decía “tome aire”, “bote el aire”, “no se mueva”, “descanse”.

Luego de la prueba me dicen “ahora le vamos a poner el contraste, va a sentir calor en la garganta y en los genitales, es normal”.

Por supuesto no miro a la mariposa para ver cómo me inyectan la cosa, pero eventualmente siento calor en la garganta. Y en los genitales también , ja ja ja.

Un par de veces más de instrucciones de la voz española, y pa’la casa, veremos cómo salen los resultados.

Sin pintitas

Pasó el fin de semana y no me salieron cosas en la piel, por lo que la cosa sólo es faringitis, no rubeola.

Igual me vi en la obligación de quedarme tranquilo en casa del viernes al domingo, mientras todos se divertían.

Me perdí el cumpleaños de Jaime el viernes, el cumpleaños de la Gabi el sábado, y la visita a mi cuñada embarazosa el domingo.

Igual estoy con antibióticos y antiinflamatorio, y me duele la garganta en las noches, pero prefiero eso que las pintitas en la piel.

Síntomas

Escalofríos
Lumbago
Dolor de cabeza
‘toy como apalea’o
Poco apetito

En la noche:
38,9° grados, que luego de un Tapsin Noche, bajan a 38,1° a las 05:00.
Un dormir pésimo, todo transpirado.

La doctora dice:
Si en dos días más te aparecen unos cototos en la nuca y manchas en la piel, es rubiola. Quédate en la casa y aléjate de mujeres que puedan estar embarazadas.

La maldición Guerrero

En 1991 convencí a mi papá que no estaba viendo bien. Estaba en octavo básico, y tenía que ir hacia adelante de la sala de clases para copiar la pizarra. Fui al oftalmólogo el 27 de agosto, y este fue el resultado:

Receta Lentes 27-08-1991

Miopía, 0,75 en cada ojo. Bueno, a comprarse lentes, ¿no? Ahora bien, estas enfermedades evolucionan.

1 de abril de 1998: 1,5 en cada ojo.
25 de febrero de 1999: 1,75 en cada ojo.
7 de abril de 2000: 1,75 en cada ojo.

Ese año (2000) cumplía 23 años, edad a la que uno deja de crecer. Eso estabilizó mi miopía, y por ende ya era candidato a operación láser. La oftalmóloga me recomendó un cirujano, que me mandó a hacer varios exámenes como los siguientes:

Examen 1

Examen 2

En el primero me contaban la cantidad de células, y en el segundo ustedes pueden apreciar que además en ese momento (25 de mayo de 2000) tenía astigmatismo. El resultado es que era apto para operarme, lo que sucedió el 10 de agosto de ese año.

Cómo te quedó el ojo.

Cómo te quedó el ojo

Todos somos niños

La vida se carga y descarga como barcos en los puertos, que luego van a destinos dispares.

Fui a ver a mi tío a la unidad de cuidados intensivos de la Clinica Dávila.

Había una lista, y la encargada me indicó que si yo ingresaba no podría ingresar nadie más durante todo el período de visita. Esperé un rato por si llegaba algún otro familiar, y como no pasó nada, me puse un delantal y entré.

Si bien el tío está (y se ve) grave, está de un ánimo excepcional. Me metió conversa, me preguntó por la señora, la casa, la pega, los hijos y las vacaciones, se comió él solo un buen yogurt, y me agarró un poco pa’l webeo. Nos despedimos alegremente, me agradeció enormemente la visita.

Más tarde, en casa, estaban mi hermano y sus tres hijos jugando la tarde, mi cuñada en happy hour. Y jugamos, como se ve acá.

 

El mejor amigo del páncreas

Creo que fue el 2002. Había preocupación por ciertas historias relativas al páncreas en mi familia.

Le pregunté a Gonzapo Rivera qué especialista recomendaba, y me contacté con el Presidente de la Sociedad Chilena de Gastroenterología de esos tiempos, Zoltán Berger. Bromeába que era la “Sociedad de amigos del páncreas”, y él era entonces el “mejor amigo del páncreas”.

Conversé con Zoltán, y dibujó un árbol genético de mi familia. Me preguntó si tenía muestras sanguíneas de mis padres y abuelos (línea materna), y le expliqué que no, no había guardado.

Me indicó que estaban identificando el gen que causa la enfermedad en esos meses, y que él estaría feliz de hacerme un análisis de ADN a mí y a todos mis hermanos. Me dio una orden para una ecotomografía abdominal, y que volviera más rato.

Me advirtió que tenía además un dilema ético. ¿Qué habría que hacer si tengo el gen? Los números que el manejaba indicaban que la operación es casi tan riesgosa que la enfermedad, y que todo se haría frente a una probabilidad indicada por la presencia del gen, que puede expresarse o no (recordar las leyes de Mendel).

Bueno, fui a la ecotomografía, me echaron esa jalea en la guata, y volví a ver a Zoltán. Me indicó que se comunicó con sus otros amigos del páncreas, y que no, no habían identificado aun el gen. Me recomendó estar tranquilo hasta los 30, no engordar mucho, y que todos mis hermanos lo fueran a ver anualmente a partir de los 30. Y que a partir de esa edad, era conveniente hacerse un scanner de alta resolución.

Hasta la fecha no he vuelto a verlo, pero sé que Rodrigo va todos los años.

Todas las fotos son cortesía de wikipedia.