Resumen de la mente

This entry is part 1 of 15 in the series Filosofía de la mente
  • Comenzamos en “Me entiende y me habla”, planteándonos la pregunta ¿cómo haremos en el futuro para distinguir la inteligencia humana de otros tipos de inteligencia?
  • En “Somos especiales” nos preguntamos respecto a la diferencia entre emular la inteligencia y realmente tenerla. Vimos que la conciencia era un punto importante.
  • En “Buscando la diferencia” exploramos condiciones necesarias y suficientes de tener mente, y su relación con el medio donde ésta aparece (neuronas, silicio).
  • En “Descartes subestima el dolor de muelas” expusimos dos problemas: el de las otras mentes, y el la relación cuerpo‐mente. Vimos también que la posición Cartesiana es el dualismo.
  • En “Compórtese” vimos la posición conductista.
  • En “¡No te metas en mi mundo!” hablamos de los estados privados.
  • En “Sigue la regla” discutimos el argumento de Wittgenstein sobre los lenguajes privados.
  • En “Miénteme” vimos que el conductismo se queda corto en su exposición de la mente.
  • En “Conéctalo y mira si funciona” expusimos el funcionalismo.
  • En “Estropeado” nombramos algunos casos extremos para ‘testear’ la fuerza de la postura funcionalista.
  • En “Emulador de inteligencia” tratamos de ver cómo se exportaría el funcionalismo a mentes no humanas.
  • En “No seas inconsciente” expusimos la objeción de la fenomenología.
  • En “Me estas hablando en chino” discutimos el argumento de Searle que intenta echar abajo la postura funcionalista.
  • Por último, en “Supongo”, comentamos algunos supuestos que están debajo de toda la discusión desarrollada, y que podrían ser inadecuados.

Vaya, fueron 14 posts en el tema de la mente! Para desarrollar este tema, me basé principalmente en este libro de Appiah, tomé el capítulo 1, y lo fui siguiendo, pero exponiendo el tema en mis propias palabras, e intentando diseñar mis propios ejemplos. Además, durante estas semanas me leí las Investigaciones Filosóficas de Wittgenstein, con el objeto de entender bien su argumento del lenguaje privado. Por último, en estos días estoy terminando la introducción a la mente de Searle, que está súper claro y didáctico, tal vez luego de ver el camino de la fenomenología, tome algunas de las cosas de Searle en un nuevo camino.

En el próximo post, comenzaré a revisar el punto de vista de la fenomenología para la mente.

Me estás hablando en chino

This entry is part 14 of 15 in the series Filosofía de la mente

¿Cómo establecer un criterio objetivo para probar si algo tiene conciencia? En particular nos referimos a algo que no es humano. Searle nos propone que es imposible que eso suceda, en su habitación china.

Chinese_Room2

Imaginemos una persona dentro de una habitación. Esta persona sólo entiende inglés. La persona recibe símbolos por una rendija de la habitación. Tiene un manual de instrucciones, que indica qué hacer cuándo recibe cierto símbolo, incluyendo consultar símbolos que ya ha recibido anteriormente. Luego de consultar su manual de instrucciones, entrega símbolos por la rendija de la habitación.

Esta persona no lo sabe, pero desde afuera de la habitación, lo que sucede es que se están desarrollando una conversación en chino. La habitación está interactuando es esta conversación por la rendija de la puerta, mediante estos símbolos.

Searle nos dice entonces que, si bien desde afuera pareciera que se está desarrollando una comunicación en chino, al preguntarle al personaje que está adentro si entiende chino, la respuesta es no. Según este argumento entonces, para que haya mente, no basta con que se responda adecuadamente a estímulos externos de acuerdo a estados internos, porque falta el entendimiento. Según Searle, entonces, se ha refutado el funcionalismo que veníamos discutiendo.

Hay varias respuestas a este argumento (ver el enlace a la wikipedia). Pero me parece que la mejor es la siguiente: Tal vez los diversos componente de la habitación china no son conscientes, pero el sistema completo sí lo es.

Lo que nos dice el argumento de Searle es similar a sostener que dado que las neuronas por sí solas no tienen conciencia, entonces el cerebro tampoco tiene conciencia, lo que es absurdo.

Era un bonito intento el de Searle, y lo quise poner acá para no llegar abruptamente a una conclusión que nos desorientará. Lo que esta sucediendo, es que no está claro de qué forma habría que diseñar un experimento para determinar la cuestión de cómo identificar si algo tiene o no tiene mente. Esto es así porque  la conciencia no es determinable con los medios científicos con los que hoy contamos. No es observable.

Luego, ninguna cantidad de evidencia nos permitiría decidir si están en la razón los funcionalistas o los fenomenologistas.

En el siguiente post veremos algunas cosas que todavía podemos hacer al respecto para salir de esta situación.

(La imagen es de Wikimedia Commons)