Fin de Běijīng 北京

This entry is part 5 of 8 in the series La vida audiovisual 2010

El antepenúltimo día en la ciudad lo inicié caminando desde el departamento, cruzando el parque Tuanjiehu 团结湖 para ir a comprar entradas para un espectáculo en la noche, del cual ya hablaré. Una de las cosas que llaman la atención es que de repente, un chino o china se detiene, se apoya en un árbol u otra cosa, y comienza a elongar. Eso lo vi caleta de veces. Tomé el metro y me fui a la Plaza Tian’anmen 天安門廣場 (fotos), donde comenzó el recorrido del día, siguiendo dos propuestas de caminatas de la guía Lonely Planet.

Estaba en la plaza y de repente se me acerca una china con guagua, mediante señas me indica que quiere sacarse una foto conmigo y la guagua. ¡Seguro! digo yo. Ella le pasa la cámara a otro chino transeúnte, se saca la foto, y se va contenta. Curioso.

La caminata me llevó a recorrer el Legation Quarter 东交民巷 (video, fotos), donde se habían situado las delegaciones extranjeras en la capital luego de que el país se abrió al mundo. Lo que más me llamó la atención (y creo que lo digo en el video) es que esto está literalmente a una cuadra del bullicio de Tiananmen, y es muy tranquilo.

Finalicé la caminata en el Oriental Plaza, con gran necesidad de pasar al baño, por lo que entré en el mall y salí lo más rápido posible, puesto que no estaba interesado en estar dentro de un centro comercial. Justo afuera comencé la segunda caminata propuesta por Lonely Planet, que se inicia en Wángfǔjǐng 王府井 (video, fotos) donde hay un callejón donde venden unos snacks del terror (¡vea este video!).

Caminé de ahí hasta Donghuamen (video debajo, fotos), pasando por ruinas de la muralla de la ciudad, y mientras se estaba instalando un mercado nocturno que no pude visitar más tarde. Donghuamen es una de las puertas de la ciudad prohibida, y el foso que la rodea estaba congelado, como se ve en este video:

La caminata me llevó al Working People’s Cultural Palace 劳动人民文化宫 (video 1, video 2, fotos), que es una zona justo al costado de la Ciudad Prohibida, con templos y todo, pero casi completamente vacío, ¡una joya escondida al medio de la ciudad! Yo ya estaba medio cansado de tanto caminar, por lo que me senté un rato a descansar, y a hacer hora, porque pronto iban a cerrar la calle que está entre la Ciudad Prohibida y la Plaza Tiananmen para la ceremonia de la bandera. Esperé y esperé, pero no hacían nunca la ceremonia famosa, y como se puso el sol comenzó a bajar la temperatura bajo cero, así es que caminé al metro para ir a mi siguiente destino.

Como conté en el comienzo, tenía entradas para un espectáculo de acrobacias en el Teatro Chaoyang 朝阳剧场 (video 1, video 2, video 3, video 4, fotos). En vez de describirlo, les dejo las fotos y los videos, era muy bueno y a un precio razonable. Esa noche fuimos a comer comida india en un local llamado Ganges, ¡y estaba deliciosa!, me encanta la comida india. El WM estaba de viaje por la pega, así es que fuimos con la CH y los otros personajes expats.

El penúltimo día en Běijīng bajé un poco las revoluciones, y usando un sistema de tarjetitas para turistas occidentales que tenían los muchachos, tomé un taxi que me llevara a Fragrant Hills 香山公园 (video debajo, fotos), que es a la vez cerro, parque y tiene templos y algunas ruinas. Al taxista por supuesto no le entendía nada de nada, pero llegúe sin problema a la puerta del parque. Una vez adentro, me guié con la Lonely Planet para encontrar las cosas choris, entre ellas un recinto llamado Hall of Arhats en el Temple of Azure Clouds 碧云寺 con ¡512 estatuas doradas!

Para devolverme al departamento, si bien tenía la tarjeta del edificio al cual me dirigía, el taxista empezó a preguntarme qué hacer cuando estaba llegando. Menos mal que yo ya había hecho el recorrido ene veces con los muchachos, entonces tomé mi aplicación iPhone que habla mandarín, y le di indicaciones simples tales como “siga derecho” “siguiente semáforo” y “doble a la izquierda acá”, maravilloso.

Por la tarde salimos con la CH a almorzar al Village, que es una zona comercial que ya habíamos visitado otras veces, donde hay harto expat. Nos sentamos en un local llamado Chao Dian, y la CH pidió servicio occidental. Se enredaron un montón y al final encontraron por ahí tenedor y cuchara. La tarde la pasamos en parte en el Sanlitun Yashow 三里屯雅秀服装市场 Sānlǐtún Yǎxiù Fúzhuāng Shìchǎng, donde me hice el tiempo de comprar algunos regalos para el regreso. (Menos el volantín que el muchacho MT me había encargado).

El último día en la ciudad, me junté con GM, un amigo de los muchachos que estaba estudiando en Beijing, y con la mamá de una amiga de ellos, que estaba de visita. Nos juntamos los tres en el metro, y nos subimos a unas micros, hasta llegar al Puente de Marco Polo 卢沟桥 Lúgōu Qiáo, junto a la Fortaleza Wanping 宛平城  (fotos). Lamentablemente, el “museo al odio a los japoneses” (Chinese Anti-Japanese War Memorial Museum) estaba cerrado porque era lunes y no pudimos visitarlo.

Para volver a un sector más céntrico intentamos negociar un transporte cómodo (video), pero era muy caro, así es que tomamos una micro y luego un taxi que nos dejó cerca de la entrada a la Ciudad Subterránea 地下城 Dìxià Chéng, pero había un papelito indicando que estaba cerrada. Caminamos hasta Qiánmén 前门 para almorzar alguna cosa, y luego caminamos hasta Liulichang 琉璃厂, que es el barrio de los calígrafos y libreros (video debajo, fotos).

Desde ahí caminamos todo el rato hasta la Torre de vigilancia sureste Dongnan Jiaolou (fotos) que es un trecho más o menos largo, pero cuando llegamos ya se había hecho de noche y estaba cerrado. Nos fuimos al metro y ahí nos despedimos, porque me fui a juntar con el WM en el Mercado de la Seda 秀水街 Xiùshuǐjiē. Ahí aprendí lo que era regatear de verdad, porque el WM me ayudó a comprarle una chaqueta North Face (¿North Fake?) al David.

Vaya un último día movido, porque ahora fue la cena de despedida, comiendo pato pekin 北京烤鸭 en un local llamado Liqun que descubrimos por la tarde (fotos). Y eso es todo en este país, porque al día siguiente tomé un vuelo y me fui.

Series Navigation« Beijing y alrededoresVeintiocho horas en París »

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *