El Cuartel

En cuarto medio, lo usual para los fines de semana (el carrete en semana era prácticamente inexistente), era juntarse en algún lugar, tomarse algún copetín, y luego llegar a otro lado donde es el carrete de verdad, una fiesta o cumpleaños o lo que fuese.

En varias ocasiones el “lugar” donde nos juntábamos era El Cuartel. La primera vez que fui, le pregunté al Pelusa “¿y qué es el cuartel?”. En su típico estilo, el Pelusón respondió con vaguedades del tipo “es como un lugar donde nos juntamos”, o “ahí echamos la talla”, o “pa‐pa y wa”.

La cosa es que El Cuartel era en la naturaleza, y era suficientemente privado. La lata era que había que cruzar una rotonda para llegar, un poco peligroso a ciertas horas y en ciertos estados. Hasta un sucedáneo de cama elástica tenía.

Dejamos de ir, me parece, en primer año de universidad, si no antes, no lo recuerdo. Por supuesto no volvería ni a palos, y viéndolo en retrospectiva, me parece extremadamente peligroso dicho lugar, además de un poco insalubre. Pero nos reímos.

2 thoughts on “El Cuartel

  1. El cuartel era lo maximo!! Algunos hasta a dormir se quedaron ahí… Que susto cuando me acuerdo de esa epoca, sobrevivi!

  2. Chupalla, se me había olvidado que algunos pernoctaron en dicho lugar. Y otra vez hicimos una ‘disco’. Carlitos cantaba Blür, y el resto bailaba, ¡de terror!

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