Seis noches en Marruecos المغرب — Parte 3

This entry is part 4 of 9 in the series Vacación 2011

W09 Aït Benhaddou آيت بن حدّو‎ — Marrakesh مراكش

 Fotos del camino a Marrakesh

Despertamos en la Kasbah Itran, y pudimos apreciar una estupenda vista al Valle de las Rosas. Desayunamos con esta gran vista y partimos nuevamente. Paramos en Ouarzazate ورزازات, frente a la Kasbah Taourirt, y Ali nos dejó en manos de un guía local. El guía en vez de mostrarnos la Kasbah, decidió llevarnos a unas tiendas de perfumes y de alfombras, pero bueno, salimos pasando por los Estudios Atlas (La Momia, Gladiador) y paramos en Aït Benhaddou آيت بن حدّو‎ ( video 1,  video 2 debajo), que es un ksar donde además de las películas nombradas, se ha filmado Lawrence de Arabia, Jesús de Nazareth, La Joya del Nilo, Alexander, entre otras.

Almorzamos en La Rose du Sable y luego cruzamos el Alto Atlas الاطلس الكبير, por el paso Tizi n’Tichka, con fenomenales vistas a las montañas. Abandonamos el paisaje desértico, y entramos a la zona verde hasta llegar a Marrakesh مراكش. Ahí supuestamente nos despedíamos de Ali, pero quedó de ir a dejarnos al aeropuerto en dos días más, ¡súper buena onda!

Nos recogieron de nuestro alojamiento, el Riad Dar Soukaina, que esta ubicado en una zona medio laberíntica de la ciudad, y luego de bajar mapas en el iPhone con la WiFi, salimos solitos de noche a ver la ciudad, y llegamos hasta la famosa Djemaa el‐Fna ساحة جامع الفناء ( video debajo), que está siempre súper animada. Por ahí por fin comimos algo distinto a tajin, un poco de kebab, y recorrimos hasta que nos dio sueño y volvimos al riad.

J10 Marrakesh مراكش

 Fotos en Place Ben Youssef

Luego del buen desayuno en el riad, decidimos ir a la zona más cercana, que era la Place ben Youssef, armados solamente con nuestra Lonely Planet. Ahí nos enfrentamos con una de las cosas molestas de la ciudad: niños y adultos que te decían constantemente “para allá no hay nada”, “el camino está cerrado”, “la madrasa está cerrada”, y cosas semejantes. Si uno no los ignora, corre el peligro de terminar con un ‘guía’ no deseado que te lleva a una tienda de alfombras de su primo.

Entramos a la Madrasa Ali ben Youssef ( video debajo), al Musée de Marrakech, y vimos la Koubba Ba’adiyn, tres lugares que muestran la riqueza arquitectónica y el legado artístico de Marruecos.

 Fotos recorrido en Marrakesh

Decidimos entonces realizar el recorrido propuesto por la Lonely Planet, lo que nos llevó al Palais de la Bahia, el barrio judío o Mellah y su oloroso mercado, un buen almuerzo sin tajin en el Restaurant Place Ferblantiers y las tumbas saadíes al costado de la Mezquita de la Kasbah. Luego nos devolvimos para ver serpientes encantadas y el atardecer en la Djemaa el‐Fna ( video), la Fuente Mouassine, los souqs Sebbaghineel‐Attarine, para terminar el recorrido en la Terrasse des Épices, muertos de cansancio.

En una parte de este recorrido nos pusimos a innovar camino, y los niños nos decían “para allá está cerrado” y por ignorarlos un par de veces efectivamente nos encontrábamos en callejones sin salida, ¡cuek!

Volvimos al riad, pero decidimos que todavía había fuerzas, por lo que salimos y luego de visitar nuevamente la inigualable Djemaa el‐Fna, nos servimos una pizza en el Café Bougainvillea.

V11 Marrakesh مراكش — Roma

 Fotos en Marrakesh y llegada a Roma

Nuestro último día en Marruecos lo dedicamos a la Mezquita de la Koutoubia جامع الكتبية y sus jardines ( video debajo), visitamos el Palacio el‐Badi قصر البديع el minbar منبر‎ y sus túneles, almorzamos kebab en Fast Food Alahbab, y luego dimos una larga vuelta por la medina hasta llegar al riad, guiados por nuestro GPS y el sentido común.

Habíamos quedado de juntarnos con Ali en uno de dos lugares, por lo que fuimos con nuestras maletas a esperarlo. Se demoró un poco, por lo que nos separamos para chequear ambos lugares. En eso mi negrita (que estuvo todos estos días al lado mío constantemente), me contó que los pocos minutos que estuvo sola recibió una mayor cantidad de atención de la gente que pasaba, y que le decían cosas (que no entendía), lo que le pareció un poco raro.

En el aeropuerto nos despedimos finalmente de Ali, y tomamos nuevamente un vuelo de bajo coste, con destino a Roma. En esta ocasión me hicieron probar que la maleta cabía arriba en la cabina, lo que fue de puro pesados, porque cabía sin problema en el espacio de prueba que había antes de abordar, ¡argh!

En el aeropuerto de Roma tomamos un bus que nos dejo en Stazione Termini, donde nos encontramos con M y A, quienes nos alojarán varios días en sus dependencias romanas (¡gracias!). Paramos un segundo en la Piazza San Pietro, simplemente porque quedaba en el camino, y luego en su departamento subimos a ver la vista al Vaticano con un vino, y luego de conversar un rato nos acostamos porque ya era tarde.

Series Navigation« Seis noches en Marruecos المغرب — Parte 2Cinco días en Roma — Parte 1 »

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *