El mejor amigo del páncreas

Creo que fue el 2002. Había preocupación por ciertas historias relativas al páncreas en mi familia.

Le pregunté a Gonzapo Rivera qué especialista recomendaba, y me contacté con el Presidente de la Sociedad Chilena de Gastroenterología de esos tiempos, Zoltán Berger. Bromeába que era la “Sociedad de amigos del páncreas”, y él era entonces el “mejor amigo del páncreas”.

Conversé con Zoltán, y dibujó un árbol genético de mi familia. Me preguntó si tenía muestras sanguíneas de mis padres y abuelos (línea materna), y le expliqué que no, no había guardado.

Me indicó que estaban identificando el gen que causa la enfermedad en esos meses, y que él estaría feliz de hacerme un análisis de ADN a mí y a todos mis hermanos. Me dio una orden para una ecotomografía abdominal, y que volviera más rato.

Me advirtió que tenía además un dilema ético. ¿Qué habría que hacer si tengo el gen? Los números que el manejaba indicaban que la operación es casi tan riesgosa que la enfermedad, y que todo se haría frente a una probabilidad indicada por la presencia del gen, que puede expresarse o no (recordar las leyes de Mendel).

Bueno, fui a la ecotomografía, me echaron esa jalea en la guata, y volví a ver a Zoltán. Me indicó que se comunicó con sus otros amigos del páncreas, y que no, no habían identificado aun el gen. Me recomendó estar tranquilo hasta los 30, no engordar mucho, y que todos mis hermanos lo fueran a ver anualmente a partir de los 30. Y que a partir de esa edad, era conveniente hacerse un scanner de alta resolución.

Hasta la fecha no he vuelto a verlo, pero sé que Rodrigo va todos los años.

Todas las fotos son cortesía de wikipedia.

Técnica Scout

Teníamos un libro titulado “Técnicas Scout”, de Luis Ibañez de la Rosa, Marista. Había dos copias, en papel roneo mimeografiado, empastado con cáñamo. Pero esta es otra técnica.

En los tiempos que Aguas Andinas era Emos, Metrogas era Gasco, y Chilectra era … Chilectra, sucedía que Telefónica era CTC. Y Santiago estaba lleno de teléfonos públicos amarillo chillón. Nada de teléfonos Manquehue ni Entel. Y no había TV cable ni telefonía celular.

Uno de esos asuntos amarillos, sin pantalla, sin tarjeta, sin números de metal, estaba ubicado a pocos metros de nuestro lugar de junta scout. Por lo tanto, cada vez que había que llamar a alguien porque estaba atrasado u otro motivo, había que usar dicho teléfono. Por supuesto, en la secretaría no lo prestaban, o al menos no a los cabros chicos que eramos nosotros.

En un momento abandonaron estos teléfonos el dial y tuvieron botones de plástico. Y la técnica era la siguiente:

Por 10 segundos presione el número 2, con el auricular colgado. Sin dejar de presionar, levante el auricular y cuente 10 segundos más. Luego, marque el número, y la llamada será gratis. Sólo funciona con teléfonos que comienzan en dos.

¿Cómo fue que averiguamos este procedimiento? ¿A quién se le ocurrió? No lo sé. De lo que si tengo certeza, es que funcionaba.

Eris y Disnomia

Hoy han nombrado al nuevo planeta enano del sistema solar y su satélite.

Bienvenidos Eris y Disnomia.

Ambos nombres provienen de dioses de la mitología griega, la diosa Eris corresponde a la diosa de la mitología romana Discordia. Sus contrapartes son la diosa griega Harmonia, romana Concordia.

Disnomia es la hija de Eris.

Ahora bien, no todo es tan serio. Disnomia significa “sin ley” en inglés, lawlessness, que se parece al apellido de Lucy Lawless, quien hace de Xena en la tele. Xena era el nombre dado originalmente por Michael Brown a Eris.

Por otro lado, discordia fue lo que causó el descubrimiento de Eris, dado que es más grande que Plutón, lo que llevó posteriormente a la reducción del número de planetas del sistema solar a ocho.

Acá se ven, foto cortesía de Wikipedia.

Sólo un recuerdo

No voy a gastar más tinta (virtual) en comentar los once de septiembre. Simplemente dos recuerdos:

  1. Cada once de septiembre apagábamos todas las luces de la casa, tomábamos las ollas de la casa, y a una hora convenida comenzaba el “caceroleo”. De vez en cuando parábamos para escuchar las cacerolas del barrio, y luego seguíamos. Siempre por la ventana que no da a la calle, y con sumo cuidado de no asomar ninguna cabeza a la calle.
  2. Para el 2001, la Luz María me fue a decir a la ducha que estaban atacando el WTC, y luego pude ver en la tele en vivo todo lo que siguió, en el food garden de ingeniería de la PUC.

Caminando por el Parque O’Higgins

Hoy viví la experiencia más cercana a lo que sería ver la parada militar del diecinueve de septiembre de cada año.

Todos los martes camino desde la estación de metro Parque O’Higgins hacia Beaucheff, donde se encuentra la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

Para acortar camino, cruzo transversalmente el parque, pasando por fuera del pueblito, por el lado de la cúpula, y saliendo por la Avenida Tupper.

Hoy estaban ensayando la parada militar, alguna de las ramas de defensa. No me detuve a mirar el espectáculo, pero se escuchaba claramente la banda, y pude apreciar los espacios involucrados, que en la tele se distorsionan un poco.

En particular, vi la zona donde se pone el público ‘estándar’, y debe ser toda una experiencia estar ahí varias horas viendo desfilar personas, vehículos y animales.

Para seguir mi camino, tuve que pasar al lado de un joven con ametralladora en sus manos. Tenía pinta de tener unos diecinueve años, y justo se le ocurrió acomodarse el arma cuando pasaba por el lado. Me corrió un escalofrío por la espalda, no vaya a ser que justo ahora se le dispare.

Al parecer el joven no experimentó ningún problema porque pasé por su lado y pude desarrollar sin problemas mi clase.