Tabula Rasa

This entry is part 5 of 9 in the series Epistemología

Vimos en el post pasado de esta serie que la postura cartesiana propone que exijamos evidencia irrefutable como condición de justificación. Lamentablemente, eso nos dejaría con muy poco conocimiento a nuestro haber: nuestra existencia, el contenido de nuestra mente, y las verdades necesarias. Pero nada respecto al mundo físico. Relajemos entonces la condición propuesta por Descartes, y en vez de exigir evidencia irrefutable, usemos evidencia suficientemente buena como condición de justificación para el conocimiento. Esto exige entonces definir qué sería “suficientemente buena”.


Para responder a esto, John Locke (1632 — 1704) propuso examinar cómo se construye el conocimiento y buscar entonces sus fuentes. Propone que al nacer nuestra mente está ‘en blanco’, y que, en la medida que vamos acumulando experiencias, vamos ‘llenando’ nuestra mente de ideas. Estas ideas, entonces, serían los elementos con los que se construye el conocimiento.

¿Dónde se originan las ideas? Locke propone dos fuentes, ambas basadas en la percepción:

  • La sensación sería la fuente de ideas respecto a los objetos externos a nuestra mente, que percibimos con los sentidos. Por ejemplo, mi idea que “escucho una aspiradora” se origina en que estoy escuchando una aspiradora funcionando en el pasillo.
  • La reflexión, sería la fuente de ideas respecto a los objetos internos a nuestra mente, que percibimos con las operaciones de nuestra mente. Por ejemplo, mi idea que “creo que alguien está aspirando” se origina en una deducción que hago mentalmente (no veo a nadie operando la aspiradora, pero esta no puede funcionar por sí sola).

Además de estas dos fuentes de ideas como elementos para construir conocimiento, Locke propone también que podemos llegar a conocer cosas por razonamiento, que no requiere de evidencia de los sentidos. En esta categoría caerían las verdades necesarias indicadas por Descartes. Por ejemplo, luego de un proceso de razonamiento, puedo saber que la derivada respecto a x de la función exponencial(x), es la función exponencial(x).

Esta propuesta de Locke amplía el conjunto de cosas que podemos conocer, respecto a la propuesta de Descartes. Específicamente, al incluir la sensación como fuente de ideas, abrimos la posibilidad a conocer el mundo físico y nuestro cuerpo, cosa que para Descartes estaba descartada (no pun intended). Sin embargo, esta ampliación del conjunto de cosas que podemos saber puede parecernos arbitraria. ¿Basta con decretar que estas son las fuentes, y automáticamente crece nuestro conocimiento? No. Como ya vimos, hay que incorporar un criterio para decidir en cuál evidencia (ya no necesariamente irrefutable) podremos confiar para justificar nuestras creencias. En el siguiente post discutiremos la propuesta del fundacionalismo como criterio de decisión.

Irrefutable

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[Seguimos en esta serie de posts sobre epistemología, explorando respuestas a preguntas tales como ¿qué sabemos? ¿qué es el conocimiento? ¿cuáles son sus límites? ¿cuáles son sus fuentes?]

Vimos en los posts anteriores la propuesta de Platón respecto a que, para saber algo, sería necesario cumplir con estas tres condiciones:

a) Se cree en ese algo.
b) Ese algo es verdad.
c) Uno está justificado en creer ese algo.

Y entonces dejamos planteada la pregunta: ¿qué tipo de justificación es necesaria para realmente saber algo? Exploremos una primera respuesta.

Descartes propone lo siguiente: Hay que tener evidencia irrefutable que justifique la creencia. Podemos entender esta propuesta en el contexto en el que se desenvuelve Descartes, en el siglo diecisiete. A él le parece que todo lo que aprendió en su formación era más bien fundado en débiles premisas, y Descartes buscaba una base firme, sólida, sobre la cual construir el conocimiento. Por ello, propone: no creer en nada que no sea sólido, sólo creer en cosas indudables, irrefutables.

En su búsqueda de una base de conocimiento irrefutable, Descartes llegó a una conclusión, que (a mi juicio) marca un antes y un después en la historia occidental. Descartes encuentra que “pienso, por lo tanto, existo” es irrefutable. Me parece estupenda esta conclusión, por dos cosas: 1) Su origen no es dios, sino uno mismo. 2) Sirve perfecto para el caso de Neo que estamos explorando. Si de algo puede estar seguro Neo, dentro o fuera de la Matrix, es de su propio existencia. En eso Neo no puede estar equivocado.

Muy bien pues, ¿qué otra cosa podemos saber irrefutablemente, aparte de nuestra propia existencia? En la propuesta de Descartes, aparte de la propia existencia, se pueden saber las verdades necesarias en las que uno cree, que son aquellas que son verdaderas para toda evidencia presentada. Por ejemplo “todos los solteros no están casados” o “no es posible que yo esté físicamente en Santiago y en Valparaíso al mismo tiempo”. Las verdades necesarias, para decirlo de una manera simple, son verdad por el significado y estructura de las palabras de las componen, no por hechos en el mundo. La segunda frase, por ejemplo, es lo mismo que decir “no es posible que Q y no Q al mismo tiempo”. [Acá me pueden hacer varias objeciones, puesto que estoy simplificando mucho].

¿Algo más que según Descartes podríamos saber irrefutablemente? Él propone que tengo evidencia irrefutable de mis propios pensamientos. O sea, que no puedo estar equivocado respecto del contenido de mi mente. Por ejemplo, si pienso que tengo frío, no puedo estar equivocado respecto a que “estoy pensando que tengo frío”. Aunque en Plan Z podrían pensar distinto, como se ve en este video 🙂

httpv://www.youtube.com/watch?v=6Tt05DaZ1Lk

Pero eso es todo lo que logramos cuando exigimos justificación con evidencia irrefutable. La propuesta de Descartes es muy limitada, puesto que no hay como establecer irrefutablemente varias cosas importantes, tales como la existencia de nuestro cuerpo, ni de nada de lo que percibimos en el universo físico. Esto es así porque no tenemos creencias verdaderas irrefutables acerca del mundo físico. Las creencias respecto al mundo físico alrededor nuestro se forman sobre la base de nuestra experiencia sensorial: lo que vemos, escuchamos, tocamos, olemos y saboreamos. Y toda esta evidencia de los sentidos es refutable, tal como lo vimos en el caso de Neo. Y ni siquiera es necesario irse al extremo de Matrix. En el día a día, nos encontramos con situaciones en las que nuestros sentidos nos engañan. Dado que nuestras experiencias sensoriales no son confiables, Descartes las considera no aptas para conformar una base aceptable de nuestro conocimiento.

Dado que nosotros sí tenemos creencias respecto al mundo físico, y algunas de ellas parecen estar más justificadas que otras, el resultado de Descartes no es interesante o útil como en un principio podría parecer. Por ello, en el siguiente post, buscaremos otras opciones para responder las preguntas que nos estamos haciendo.

[A todo esto, ya habíamos explorado la opinión de Descartes, pero dentro de otro contexto, el de la filosofía de la mente. En este post, estamos viendo su postura epistemológica.]

¿Trajo su justificativo?

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Polmuadi me escribió respecto al post anterior, sugiriendo que

“Quizás faltaría poner alguna justificación inválida, es decir que no sirva para justificar a) + b), o bien aclarar como es posible que tanto creer que es 2199 como creer que es 1999 está justificado, por lo tanto ambos saberes son válidos.”

Recordemos cuál es la propuesta de Platón de condiciones que permiten decidir cuándo alguien sabe algo.

a) Se cree en ese algo.
b) Ese algo es verdad.
c) Uno está justificado en creer ese algo.

Contestemos ahora a Polmuadi, viendo un ejemplo para lo primero que sugiere: un caso en que se cumple a) y b), pero c) no se cumple.

Neo está en la Matrix, y cree que es el año 1999. Mira hacia el cielo y ve que está nublado. Entonces piensa “ahora está nublado”. Al mismo tiempo, sucede que, fuera de la Matrix, efectivamente está nublado. En este caso, vemos que a) Neo cree que “ahora está nublado”, b) Es verdad que “ahora está nublado”, pero para el criterio c), ¿podemos decir que Neo está justificado en creer que “ahora está nublado”?

Acá es donde esta discusión se pone interesante, y es en este punto donde las opiniones divergen. Será materia de análisis en los siguientes posts, pero en el fondo, vamos a querer saber ¿qué tipo de justificaciones son ‘buenas’ o ‘confiables’ y cuáles no lo son? En este caso, nos podría parecer que la justificación de Neo para su creencia que “ahora está nublado” es débil, puesto que es fruto de una casualidad. ¿Es la casualidad un tipo de justificación aceptable? Lo veremos en futuros posts.

Veamos ahora lo segundo que sugiere Polmuadi. ¿Es posible que dos creencias distintas sean ambas justificadas? En este caso él propone “es el año 1999” y “es el año 2199”.

Cambiemos el ejemplo un poco y consideremos estas dos creencias: “es el año 2011” y “es el año 4708”. En mi caso, creo en ambas (criterio a). Ambas son verdad (criterio b, explico en un momento). Tengo justificación válida para ambas creencias. Para la primera creencia, mi justificación es que estoy viendo en el calendario de mi PC que ese es el año ahora. Para la segunda creencia, mi justificación es que revisé el testimonio registrado en Wikipedia respecto a la correspondencia para el año 2011 del calendario gregoriano, y corresponde al 4708 del calendario chino. Luego, yo sé ambas cosas, sin crear inconsistencias.

Notemos que en esta respuesta, lo que está sucediendo, es que tengo dos “etiquetas” distintas para denotar lo mismo, cosa que se estudia en filosofía del lenguaje.

[Estoy haciendo caso omiso acá de ciertas objeciones que podrían hacerse a esta explicación, con el objeto de mantenerla lo más simple posible]

Ahora sí, en el siguiente post veremos la propuesta de Descartes respecto a cuáles serían justificaciones adecuadas para el conocimiento.

Despierta, Neo, estás en el mundo real

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[Continuando con el estudio filosófico que se ha llevado a cabo en este blog, inicio ahora una serie sobre epistemología].

¿Hay alguna forma de saber si estamos dentro de la Matrix? O sea, nos preguntamos ¿existe algún criterio que nos permita decidir si lo que conocemos es parte de la realidad, o si es más bien fruto de una ilusión?

Si viste la película, te acordarás que Neo estaba convencido que él ya conocía la realidad, y que él estaba dentro de ella. Pero en un momento Neo se da cuenta que todo lo vivido había sido irreal, una experiencia producida directamente sobre su cerebro. Neo creía que sabía muchas cosas, pero en realidad él no las sabía en absoluto.

Para analizar estas cuestiones, comenzaré indicando un punto de inicio en la búsqueda de este criterio que nos permita decidir en qué caso alguien efectivamente sabe algo. En su diálogo Theaetetus, Platón propone que alguien sabe algo cuando se cumplen estas tres condiciones en conjunto:

a) Se cree en ese algo.
b) Ese algo es verdad.
c) Uno está justificado en creer ese algo.

Pongámonos algunos ejemplos para entender estas condiciones.

Ejemplo 1: Neo, antes de ser liberado de la Matrix, piensa en lo siguiente “es el año 2199”. ¿Neo sabe que “es el año 2199”? La respuesta es no, puesto que no cumple la condición a). No se cumple esta condición porque, antes de ser liberado de la Matrix, Neo cree que es el año 1999. Neo no cree que es el año 2199, y por lo tanto de acuerdo a la condición a), no lo sabe. Notemos que si bien es verdad que “es el año 2199”, igual Neo no lo puede saber, porque no lo cree. Él cree que es 1999.

Ejemplo 2: Neo, antes de ser liberado de la Matrix, piensa en lo siguiente “es el año 1999”. ¿Neo sabe que “es el año 1999”? La respuesta es no, puesto que no cumple la condición b). No se cumple esta condición porque, no es verdad que es el año 1999. La verdad, es que es el año 2199. Notemos que si bien Neo cree que “es el año 1999”, igual Neo no lo puede saber, porque no es verdad.

Completemos el análisis de estos dos ejemplos agregando la condición c). En el primer caso, ¿qué podría justificar a Neo a creer que “es el año 2199”? En otras palabras, ¿qué evidencia habría que darle a Neo para que él crea que “es el año 2199”? No hay que ir muy lejos: basta con desconectarlo de la Matrix, y mostrarle que está equivocado.
En el segundo caso, ¿qué justificación tiene Neo para creer que “es el año 1999”? Respuesta: ¡toda su experiencia vivida, desde que nació!

A la luz de estos ejemplos, cabe entonces preguntarnos ¿qué tipo de justificación es necesaria para realmente saber algo? En el siguiente post veremos una primera respuesta, la de Descartes, y analizaremos sus ventajas y desventajas.